En el corazón de Desojo, el pueblo donde late el recuerdo de mi abuela, nace este mural como un canto a las raíces y a lo que está por venir. Promovido gracias a los fondos del Pacto de Estado contra la violencia machista y el apoyo del Ayuntamiento de Desojo, esta obra busca alegrar la calle y abrirse a las múltiples interpretaciones de quienes la contemplen.
La frase “Somos memoria que florece” nos invita a honrar a las mujeres que nos precedieron y a reconocer que hoy nosotras recorremos la tierra que ellas sembraron. Los colores vibrantes y las formas planas dan vida a figuras femeninas, flores y plantas que emergen entrelazadas.
El mural es un puente entre pasado y futuro, un homenaje a la memoria que, lejos de anclarnos, nos impulsa a florecer y reinventarnos.



Realizado a mano alzada con pinturas ecológicas y con la colaboración puntual de personas del pueblo.
Mención especial a Carlos, Vero, Juanma, Marina, Marga, Félix, Horten y Javi.

